Nuestras contradicciones, de Cristina Alarcón

No considero necesario recalcar que los seres humanos somos complejos y muchas veces contradictorios. Nuestras contradicciones son, con frecuencia, causa de gran inquietud y, sin embargo, pueden darnos una perspectiva más amplia del camino por donde nos llevan las novedades que se presentan en nuestra vida, ofreciéndonos un desafío, un nuevo enigma, un jeroglífico para descifrar.

          En nuestra historia personal hemos ido desarrollando una relación con nosotros mismos, pero también hemos ido creando relaciones con los demás y con el ambiente. Esto implica una interacción el mundo que tiene con muchos aspectos y matices, que supone una riqueza  cada vez más confusa.

          En primer lugar, y en un proceso de terapia solemos empezar por ahí, necesitamos tener información de primera mano de lo que nos está sucediendo. Y si nos escucháramos atentamente podríamos obtener esa información. Es el primer paso de una labor que requiere atención paciente para percibir internamente lo que ha ido cambiando dentro de nosotros. En realidad, siempre estamos cambiando, madurando y creciendo, pero en ocasiones esto nos genera un momento de conflicto que demanda mayor interés y atención.

          En otro momento dado necesitamos identificar nuestras dudas, nuestras contradicciones internas, los opuestos que nos aparecen como un problema que creemos que requiere una selección y un rechazo. Normalmente, si hemos identificado bien los extremos, podemos vislumbrar cómo uno aparece más deseable y aquí creo que el lenguaje nos da una pista. Pero no habría tensión si esto fuera tan fácil. La crisis en la que nos envuelve una contradicción nos indica que deseamos terminar con ella pero no podemos descartar uno de los extremos de forma natural. O mejor dicho, creemos que podemos pero  no podemos.

          Por otro lado, si somos capaces de renunciar a ambos extremos o de integrarlos como una gran dimensión global y podemos esperar con paciencia  a ver cómo cambia esto nuestra primera perspectiva, esto dará lugar a un camino amplio de posibilidades en el medio. Porque los opuestos no son contrarios son complementarios.

          Si hay una verdadera actitud de autocuidado y de compromiso con uno  mismo esta revisión de las posibilidades te cuestiona y te supone desafío, convirtiéndose en una fortaleza contra el propio miedo. Esto te permite soportar las dificultades y tomarlas como un enigma a solucionar.

          A veces queremos “empujar” las cosas hacia donde queremos que vayan o porque creemos saber cómo tienen que ir. En nuestra sociedad nos invitan a hacerlo pero, en realidad, es muy importante aprender a tener paciencia para madurar y valentía para dejar que las cosas pasen de forma natural, a un ritmo en que los cambios son significativos y duraderos. En el periodo de un proceso de cambio en el que no sabemos lo que va a suceder nuestra obsesión con el control nos impide aprender a confiar y únicamente confiar nos ayudará a recuperar el equilibrio.  

          Mientras estamos aprendiendo sobre nosotros mismos necesitamos observar lo que surge de nuestro interior, nuestras dudas y nuestras tendencias, nuestros anhelos y los comportamientos que suelen conformar nuestro carácter pero que no son todo lo que somos. Esta observación de nosotros mismos como testigos es muy importante durante  un proceso de psicoterapia. También nuestros síntomas físicos, la tensión muscular y el dolor que podemos percibir en nuestra cuerpo nos muestran la incomodidad y a veces pugna interna que mantenemos para no aceptar lo que no nos gusta de la realidad.

          Nuestras creencias pueden ser también una gran  barrera para abrirnos a otras perspectivas sobre nosotros mismos o sobre la realidad que nos rodea por esa razón de una manera o de otra se identifican en terapia para revisarlas a la luz de los nuevos acontecimientos vitales. En terapia se busca también descubrir y flexibilizar los rasgos estereotipados del carácter que pueden ser una limitación para ampliar nuestros recursos.

          En cualquier caso, si deseas saber más sobre este tema consulta nuestras actividades en la página web www.epvpsicoterapia.com.

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  1. me encanta, gracias!!

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